Ir al contenido principal

Juristas critican se limite a 3 cantidad de testigos de Sobeida



11:09 PM -

La magistrada Claribel Nivar Arias, del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, limitó a tres el número de testigos requeridos por la imputada Sobeida Félix Morel, quien busca demostrar su inocencia. Pero la decisión fue considerada como un adefesio jurídico por la barra de la defensa, especialmente por el abogado Manuel Moquete, defensa de Ivannovich Smester. De cara al juicio preliminar el próximo 27 de agosto, de nueve testigos Sobeida Félix, solo escogió al director del DNI, mayor general Ramón Antonio Aquino García; al coronel de la Policía Elvis Florencio Soriano Familia y al ex fiscal Ricardo Manuel Pérez Sterling, quién participó en la incautación de los 4.6 millones de dólares.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ENFERMEDADES RENALES Y CONSEJOS PRÁCTICOS#232

Sobeida se declara culpable

Santo Domingo.- Sobeida Félix Morel, compañera sentimental  del capo José Figueroa Agosto,  acusada de lavado de activos,  se declaró ayer culpable de los cargos que le imputa el Ministerio Público y al mismo tiempo involucró al resto de los imputados en el caso. Félix Morel habló ante los jueces Gissel Méndez, Yuli Tamariz y Tania Yunes,  del  Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, donde sostuvo que los imputados son responsables de los cargos de lavado de activos.  “Ellos están conscientes de que estoy diciendo la verdad”, señaló. Alegó  que todos eran utilizados por Figueroa Agosto, que en ese entonces era conocido como  Christian Almonte, para comprar inmuebles, remozarlos   y luego colocarlos a nombre de éstos. Félix Morel narró  que la casa que fue  incautada en el sector de  Arroyo Hondo fue comprada por Mary Peláez para Figueroa Agosto y que en esa vivienda llegaron a reunirse con frecuencia todos los imp...

El barrendero

U n día, un barrendero de Alejandría encontró, mientras limpiaba una acera, una magnífica piedra preciosa. Pensó maravillado: -Será un diamante? Iré a ver al joyero para que la examine. Se dirigió al punto a ver al experto. Éste le dijo: -Es, efectivamente, un diamante. El problema es que aquí nadie podrá decirte su valor. Para saberlo, tendrías que ir a Inglaterra. -A Inglaterra! -respondió el barrendero atónito-. Pero cómo puedo ir yo allí? -Espabílate! El  hombre  vendió todo cuanto tenía, fue a ver a un pirata que poseía una nave y le dijo: -No tengo más que este diamante... Y es preciso que vaya a Inglaterra para que me lo valoren. Te pagaré una vez allí, cuando lo haya vendido. El pirata aceptó. Ordenó a la tripulación que le dieran el mejor camarote y rodeó de  respeto  a su nuevo viajero, pues se trataba de un hombre rico. El viaje se desarrolló tranquilamente. Pero, un buen día, tras haber comido, el barrendero se durmió en la mesa, con el diama...